Día uno (IV)

Simón, no pude encontrar tu tarjeta de crédito y las monedas que juntás sobre la heladera son una miseria, tenés $5,86. Igual me los canto en concepto de indemnización por daños y perjuicios.
Oh sí. Los tiempos están cambiando, simón. Simón que lo están. Ya vas a ver como se da vuelta la tortilla. Es bastante fácil de hecho, el secreto está en una sartén bien aceitada, y un poco de swing.

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